
Ese titulo debe sonar bastante extraño, y para algunos hasta imposible. Pero creo que por generación espontánea me ha surgido algo que puede convertirlo en realidad.
Estados Unidos. El país más poderoso del mundo, con un ejército y una capacidad militar con condiciones como para soportar dos veces una guerra contra cada nación del mundo. Es lo que todos tememos, un arma nuclear por si misma, con capacidad de destruir el mundo entero en diez minutos si así quisiera. Por dicha, el país depende tanto de nosotros como nosotros de ellos y su maquinaria democrática muy posiblemente no vaya a permitir ningún tipo de acción de esta magnitud, especialmente porque sería en contra del mundo que consideran es de ellos.
¿Que puede ser entonces lo peor que puede pasar? Algún líder megalomaniaco, que se autoproclame “presidente de guerra” y que haga sin ton ni son lo que quiera sin importar la aprobación del mundo. Pues bueno, ya lo tenemos y las consecuencias no han sido hitlerianas. El día que finalice la administración Bush el mundo va a poder decir “hemos sobrevivido”, a pesar de las cantidades de sacrificados. De ahora en adelante todo lo que tengamos por presidente de Estados Unidos, -y preferiblemente si es demócrata- va a ser ganancia, porque imaginarse una escenario peor es bastante difícil, ya que la sociedad norteamericana –y su sistema democrático- difícilmente va a permitir la elección de un líder de las magnitudes dictatoriales de Hitler o Mussolinni.
El mundo ha sobrevivido sin una guerra universal el posiblemente peor mandato que pueda tener jamás la superpotencia estructural.
Es evidente la falta de líderes de las magnitudes de los que existían hace cincuenta años y parecen ser una raza en extinción. Especialmente por la pérdida de importancia de los estados en las tomas de decisiones y la apertura a otros tipos de actores en las tomas de decisiones.
Quedan aún dos años de administración Bush y aparentemente no va a suceder ya mucho, debido a que en años electorales no se va a arriesgar a perder más popularidad con alguna invasión a Corea del Norte o a Irán. Aunque bueno, todo es posible. Esperemos que efectivamente logremos sobrevivir esta administración y dentro de dos años podamos efectivamente decir que lo hemos logrado. Sobrevivimos la peor crísis del petróleo posible y sobrevivimos la peor administración de la potencia posible. Efectivamente si creo que exista esperanza para la humanidad.
El mundo que hasta ahora vislumbra que nos dejará Bush va a ser bastante interesante. Probablemente Cuba esté en un periodo de transición posterior a la muerte del dictador, los venezolanos radicales van a ver como su revolución bolivariana cae al mismo ritmo que los precios del petróleo, el asunto en medio oriente sin solución como siempre y una potencia emergente en el este asiático que le va a significar bastantes retos a los estadounidenses. Menuda tarea va a tener el próximo presidente de Estados Unidos.

The Age of Turbulence





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