El movimiento sindical de nuestro país está en decadencia. No hay que interiorizar mucho en las protestas de estos últimos días para darse cuenta que el apoyo a sus causas está menguando. Esto se debe a una serie de factores que han degradado su accionar y los esta llevando a su propio extinción, los 7 pecados que los guiarán hacia su condena.
1. Mala planificación estratégica: Este es el gran pecado de los sindicatos y de él se derivan los próximos cinco. Sería arrogancia por parte de un grupo pensar que cuentan con tanto apoyo como para no necesitar una planificación estratégica para movilizarse y utilizar más eficientemente sus recursos en pos de su fin. Estos necesitan ordenarse y actuar inteligentemente para poder maximizar sus cometidos, tanto como sus actuales capacidades. La gran cantidad de yerros cometidos por los dirigentes sindicales no puede dejar otra respuesta que una mala planificación estratégica, ¿adonde están los asesores de los sindicatos? Y si están ahí, deben ser despedidos.
2. Agotar el recurso de la manifestación social: la manifestación es un momento de explosión de desencantos sociales, donde se unen factores acumulados en las personas. Las constantes protestas, -realizadas por lo menos 2 veces por mes-, han agotado esas ansias de rebelión de muchos jóvenes y trabajadores que constituyen la materia prima de las grandes manifestaciones sociales. Algunas personas van a uno, otras a otra, al final terminan con una gran cantidad de protestas pequeñas, evidentemente de menor impacto que una gran protesta masiva.
3. Huelga de 2 días: La estrategia de la huelga de dos días no podía haber sido peor. Especialmente por la rebaja de salarios, ya que muchas personas este sería el tercer o cuarto día que pierde en los últimos meses de salario por las desventuradas protestas. Muchos tienen tantas deudas que reciben salarios negativos solo con el hecho de perder dos días. Agregándole a esto que la disposición de muchas personas no alcanza para dos días y esto lleva a un simple porcentaje de 50 para cada marcha, siendo el primer día mayor y el segundo evidentemente menor. Siguen pensando que muchas manifestaciones pequeñas son mejores que una grande. ¿Adonde están los asesores de los sindicatos?
4. Falta de un líder: la cohesión en las luchas sociales es fundamental. En nuestro país los sindicatos hasta ellos mismos están divididos y no tienen liderazgos fuertes que los lleven por la senda del triunfo. Manuel Mora debe estar revolcándose en su tumba de ver lo mal que lo están haciendo los dirigentes de hoy en día, y de que lo más cercano a sus sucesores sean personajes del calibre de Albino Vargas o Fabio Chávez.
5. Autoproclamarse representantes del pueblo: Su lucha cargada de cegueras les ha hecho olvidar que no son mayoría, y creen que tienen la representación popular. Es ampliamente conocido que el sector público es minoría en este país y aparentemente han olvidado esto –también-. En ningún momento fue convocada a elegir a estos hombres como sus representantes. ¿Quién legitima su representatividad? Un pequeño grupo que se cree el pueblo costarricense y elige por nosotros. Pues no es así, la representación popular fue elegida el 3 de Febrero del 2006, con el principio voto UNIVERSAL. El verdadero pueblo de Costa Rica es el que hoy no pudo llegar a su trabajo, el que perdió su cita médica después de haber esperado 2 años; ese es el pueblo, no un grupo que no le da vergüenza salir a protestar, aun recibiendo prestaciones de más de 100 millones de colones.
6. Negación al diálogo: Los grupos deben dejar una buena imagen con respecto al pueblo, este constituye la materia prima de sus luchas. Deben comportarse estratégicamente para evidenciar que su posición es solo de reconciliación y la búsqueda de una solución a un problema y no más que un circo político y mediático. La negativa de los sindicatos a reunirse con el Presidente los deja en una posición difícil, ya que el gobierno fue quien tuvo la iniciativa y ellos no aceptaron. Se han escudado bajo una excusa de polarización de los medios más difundidos del país y la mala publicidad que les producen, pues deberían cuidarse más ya que el mismo pueblo es quién atiende a estos medios.
7. Su propia existencia: Los movimientos sindicales son cuestión del pasado, hoy en día el sistema de lucha obrero-patronal está extinto y el cooperativismo lo ha superado, la alianza resulta mucho más efectiva que la constante lucha y el pueblo costarricense se está dando cuenta de eso. Cualquiera que sepa algo de estrategia lo sabe, una rápida leída a Sun Tzu es suficiente para saber eso. Grandes errores han dejado en manifiesto sus debilidades y el inminente fracaso de su lucha contra el TLC los llevará a su caída tarde o temprano. Su propia existencia es su último gran pecado, que finalmente los llevará un juicio final liderado por el pueblo de Costa Rica, que ya no los quiere ni los necesita. Un minuto de silencio por los sindicatos.
martes, octubre 24, 2006
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The Age of Turbulence





3 comentarios:
Los valientes hijos de la patria que hoy desfilan contra el TLC con sus banderas, cuando se ha tratado de defender VERDADERAMENTE a las instituciones que dicen amar no lo han hecho.
Quién destapó lo de la CCSS y Finlandia: SIPROCIMECA o el 7?
Quién destapó la piñata del IDA: los sindicatos o Greivin Moya?
Quién destapó los pagos por medio de la Iglesia para pagar
gastos ilegales en los Puertos: SINTRAJAP o La Nación?
Quién destapó la piñata de los reaseguros: UPINS o el 7?
Quién destapó el chorizo con las licencias: ANEP o La Nación?
Quién destapó el chorizo con ALCATEL: Fabio Chaves o Lilliana Carranza?
La lista se vuelve tan larga como las justificaciones de la dizque rebelión. No les puedo dar a esos sindicatos el beneficio de la duda de que no se
habían enterado, porque sería tildarlos de gravemente despistados.
Ese es el país ideal que se supone que con el TLC se va a acabar?
Queridos amigos rebeldes: Si de verdad desean oponerse al TLC y defender el Estado Social de Derecho demuestren que las instituciones que se ven hoy amenazadas sirven de algo, y que no son sólo un reducto de robos y vagabunderías. Ser útil es la mejor forma de defender su espacio, porque sin duda, lo que no sirve que no estorbe.
Si de lo que se trata es de defender a personas que no pueden ni laborar 200 días (que yo que laboro 313 concibo 200 como una vagabundería); de defender a los que calientan sillas desayunando a las 9:00 a.m. mientras el usuario sufre la espera o, peor aún, si se trata de defender a un grupo de extorsionadores que son capaces de parar las exportaciones de todo el país por sus gollerías, muchos no iremos a su lado. Y que conste que me opongo al TLC.
Ignacio Alfaro
http://aloreaccionario.blogspot.com/
La mejor radiografía sindical la dio el chavalo del INS cuando dijo dejo claro que si tocaban los millones que el pueblo les transfiere a ellos entonces él jalaría la cadena y se llevaría todo entre las patas.
Tal vez alguna vez el sindicalismo combatió la corrupción, hoy, simplemente lo único que hace es ostentar beligerancia política con una preocupante cualidad: no asiste a las urnas.
Si les gusta la política pero no las urnas ha de ser porque tiene una vía alternativa para el poder.
¿y a quien se le ocurre que el sindicalismo es un movimiento de seres perfectos? como cualquier organización tiene debilidades, o ¿acaso deberiamos cerrar la iglesia catolica por la inquisición?, espero que sepan que la ley le prohibe a los sindicatos la participación en politica, pero eso no les quita el derecho de opinar como lo tendría cualquier empresario
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