sábado, mayo 31, 2008
Que pereza con Youtube
Pero nose, ultimamente Youtube ha perdido enormemente su calidad. Ahora ud se mete a ver cuales son los videos más vistos y lo único que se encuentra son de esos videos que pretender ser de "sexo", pero lo único que hacen es poner un snapshot en el preview de una modelo o algo así, y el resto de video es una estupidez. Eso y videos musicales de Rihanna, My Chemical Romance, Avril Lavigne y otro montón de artistas R&B que sinceramente podrían morirse que mi vida no cambia nada.
¿Será que necesitamos como una renovación? Que vuelvan aquellas rachas de videos buenos y eso que uno entraba a youtube simplemente a ver que había y terminaba viendo un montón de videos super interesantes. Ahora hay que llegar referido por algún otro video o un blog, es la única forma de encontrar algo tuanis, cuando antes browsear era posible.
Parece que mi amor a Youtube ha bajado considerablemente, y mi utilización se reduce a ver alguna presentación en vivo de algún grupo que me cuadra una vez por semana (con suerte) y algún debate o anuncio que no haya podido ver en tele...
miércoles, mayo 28, 2008
Otro pequeño aporte sobre el Mayo Francés
El espíritu del Mayo Francés
Este mes se cumplen 40 largos años de aquel mes en que los jóvenes y distintas organizaciones del avant garde francés se lanzaron a las calles para protestar contra el gobierno y contra un sistema que consideraban no estaba dirigido hacia ellos. Dentro del contexto de los años sesenta, estos grupos buscaban una revolución cultural comparable a la que buscaban los movimientos contraculturales estadounidense (hippies) y a la de tantas movilizaciones latinoamericanas en el período posguerra que sirviéndoles de ejemplo, sustentaban las esperanzas de estos jóvenes de llevar a cabo una verdadera revolución transformadora.
Lastimosamente, la historia se encuentra aún muy tierna como para diagnosticar objetivamente la importancia histórica de este evento ya que aún los problemas que se presentaban en ese momento e incluso las ideologías, no se encuentran exentas de las discusiones que diariamente presenciamos tanto en nuestro país como en el ámbito internacional. Muestra de ello es cómo en reiteradas ocasiones el actual presidente francés Nicolás Sarkozy ha llamado a enterrar el espíritu remanente del Mayo Francés, mientras que desde otras posiciones, se refieren a Sarkozy como un representante vivo del legado de esta pequeña revolución, ya que no la dejó en las calles, sino que la llevó a los verdaderos frentes desde donde se transforma la realidad.
Para reforzar la segunda posición, vemos como hoy en día gran cantidad de altos funcionarios del gobierno que participaron en las protestas, son parte fundamental del sistema que tanto criticaron. Es muy posible que con el pasar del tiempo, todas aquellas ideas revolucionarias de la juventud se las haya llevado el viento y pese a que la edad fue la medicina perfecta contra las ideas de revolución social, no acabó con el espíritu transformador, sino que lo traslado de las calles a los mecanismo democráticos e institucionales.
A hoy, nos encontramos en los levantamientos sociales de Mayo del 68 una revolución olvidada, envejecida en la forma pero en el fondo con ideas aún vigentes como la desigualdad social y el desempleo.
El fallido movimiento francés, a sus 40 años, nos recuerda que la eterna odisea de los jóvenes por cambiar nuestra realidad siempre ha existido y siempre existirá, pero que la búsqueda mediante la revolución siempre va a tener un destino efímero. El medio que nos queda a quienes realmente queremos cambiar el mundo es la reforma democrática, la cual es al fin y al cabo, la verdadera enseñanza y materialización del espíritu francés.
martes, mayo 27, 2008
Se murió Robin Williams
lunes, mayo 26, 2008
La muerte de los revolucionarios desordenados
Hay 5 eventos importantes que han sucedido en la lucha contra el terrorismo en Iberoamérica.
- El primero, es el asesinato de Raúl Reyes, tema que ya ha sido exprimido hasta el final y sobre cada quién ya podrá tener su propio criterio.
- El segundo, la obtención de la computadora del guerrillero asesinado con una cantidad increíble de datos sobre la guerrilla de las FARC.
- Tercero la entrega por parte de Karina, una de las principales guerrilleras de las FARC y cuyas declaraciones denotan un resquebrajamiento del movimiento narco-revolucionario.
- Cuarto, la detención del número uno de la ETA, organización terrorista y separatista del país Vasco que ha nublado el ideal de separación pacífica que busca el pueblo vasco y ha cobrado una gran cantidad de vidas.
- Y quinto (por orden cronológico de salido, pese a que la presunta muerte se dió hace meses), la confirmación de la muerte de Manuel Marulanda. Líder y número uno de las FARC que deja a este grupo en uno de sus momentos más dificiles y tras de eso teniendo que aceptar un nuevo líder.
Los remanentes de guerrillas que hay en el mundo se están cayendo a pedazos y personalmente creo que las FARC están en las últimas, algo confirmado en su disminución de militantes de 17 000 a 6 000 en unos pocos años.
Parece que la sociedad ya se está dando cuenta que las revoluciones desordenadas no sirven, esos intentos de cambiar la sociedad por la fuerza y no por medio de los mecanismo democráticos están fallando y las sociedades democráticas se imponen tanto en estabilidad política como en desarrollo social y económico.
Aquí es donde es necesario entonces hacer una visualización de la revolución no como ese movimiento violento y armado que se nos ha tratado de imponer, sino una revolución lenta y progresiva de los valores de una sociedad, realizable mediante el perfeccionamiento de la democracia. Esta es la única manera de mejorar la sociedad, no intentando imponer esa mejoría mediante las armas y desde quienes usualmente constituyen un grupo minoritario.
domingo, mayo 18, 2008
Gente Común
Pulp - Common People
She came from Greece she had a thirst for knowledge,
she studied sculpture at Saint Martin's College,
that's where I,
caught her eye.
She told me that her Dad was loaded,
I said "In that case I'll have a rum and coca-cola."
She said "Fine."
and in thirty seconds time she said,
"I want to live like common people,
I want to do whatever common people do,
I want to sleep with common people,
I want to sleep with common people,
like you."
Well what else could I do -
I said "I'll see what I can do."
I took her to a supermarket,
I don't know why but I had to start it somewhere,
so it started there.
I said pretend you've got no money,
she just laughed and said,
"Oh you're so funny."
I said "yeah?
Well I can't see anyone else smiling in here.
Are you sure you want to live like common people,
you want to see whatever common people see,
you want to sleep with common people,
you want to sleep with common people,
like me."
But she didn't understand,
she just smiled and held my hand.
Rent a flat above a shop,
cut your hair and get a job.
Smoke some fags and play some pool,
pretend you never went to school.
But still you'll never get it right,
cos when you're laid in bed at night,
watching roaches climb the wall,
if you call your Dad he could stop it all.
You'll never live like common people,
you'll never do what common people do,
you'll never fail like common people,
you'll never watch your life slide out of view,
and dance and drink and screw,
because there's nothing else to do.
Sing along with the common people,
sing along and it might just get you through,
laugh along with the common people,
laugh along even though they're laughing at you,
and the stupid things that you do.
Because you think that poor is cool.
I want to live with common people,
I want to live with common people etc...
sábado, mayo 17, 2008
Algunos apuntes que me encontré ahi guardados.
Todos somos iguales, vivimos vidas similares y morimos de la misma manera –solos; ¿quiere ver esto como algo positivo, un mundo donde todos nos conocemos y podemos compartir situaciones similares? ¿O como algo negativo, donde no somos lo especiales que usualmente nos dicen ser? ¿Quién habrá sido el imbécil ese que dijo por primera vez que todos somos diferentes? ¿No se habrá dado cuenta que para dibujar la humanidad, nos es irrelevante que cada uno de los soldados en la batalla de Stalingrado tenía cara diferente o una madre y una historia personal diferente? Al final todos murieron, de la misma forma, y hoy día al recordar la historia, no nos preocupan esas diferencias en la cara o forma de pensar, nos preocupa que todos se presentaron en un frente, con el mismo rifle a disparar contra quienes consideraban sus enemigos.
Tal vez todo depende del grado de abstracción. Por ejemplo, para comparar dos objetos, nos limitamos a una serie de parámetros y con base en ellos comparamos, ignorando el resto, -ceteris paribus-. Si queremos analiza la vidas de todos a grandes rasgos, nos vamos a encontrar que los seres humanos todos resultamos siendo iguales, mientras que si visualizamos nuestras vidas tomando en cuenta todos los detalles particulares (bajo grado de abstracción), por supuesto que somos diferentes. Todos tenemos una familia diferente, vivimos en un lugar diferente y tenemos rasgos físicos diferentes. Personalmente no me preocupan las nimiedades como el color de la piel, la forma de pensar o las decisiones que tomemos en nuestra vida; viendo el cuadro completo es evidente que todos los seres humanos somos iguales y tenemos un destino en común al cual procederemos por distintos caminos. Ahora, ¿podremos hacer “ingeniería social” partiendo de ello? La ingeniería social si es posible, pero a grandes y mediocres rasgos, ya que para controlar una “sociedad” debemos controlar sus individuos, algo que resulta imposible y ha llevado a grandes catástrofes (Stalin, alguien?).
Ahora, sabiendo que si ignoramos detalles irrelevantes todas nuestras vidas son iguales, entonces me imagino que al presentar un relato, ud. estimado lector podrá identificarse con él, ya que lo único que cambia es el escenario.
Cuando uno entra a un grupo, a una dinámica social, siempre se encuentra conjuntos de reglas particulares de este grupo, (si quiere profundizar en la parte teórica, va a tener que leer mucho Weber, algo que no interesa en esta particular circunstancia). Cuando entramos a un trabajo, o a una nueva universidad a un nuevo país o simplemente a un nuevo grupo social, inevitablemente nos sucede una de dos cosas: o nos adaptamos rápidamente a él o no lo hacemos. Cuando nos adaptamos, parece ser que la dinámica de ese grupo nos era conocida y por lo tanto desde antes éramos parte del grupo pero simplemente no nos encontrábamos presentes. Por otra parte, cuando no nos adaptamos o coincidimos en las reglas de esa dinámica, nos preguntamos ¿Cuánto tiempo duraré en convertirme en ellos? Muchas veces esto es para detrimento personal, o para superación personal. Si percibimos que las características del grupo son deleznables, nos sentiremos superiores y les repudiaremos, sin darnos cuenta que tarde o temprano seremos igual que ellos, ya que cada uno responde a las circunstancias de su entorno, y las decisiones individuales tomadas bajo consciencia simplemente crean esas pequeñas diferencias que no nos interesan.
Ahora, ¿será una causa perdida cuando pensamos que nos vamos a poder mantener en ese grupo y a la vez ser diferentes? A mi parecer la respuesta es sí. Si intentamos pertenecer a ese grupo sin adaptarnos a las reglas propias de su dinámica, nos encontraremos presentes más no parte de. Por ejemplo, si ud. entra a un grupo de trabajo donde el resto de sus compañeros son ociosos y aplican poco empeño a la actividad, ud. puede pretender ser diferente y lograrlo temporalmente, algo que sin duda le afectará negativamente en sus relaciones con ese grupo y por lo tanto se encontrará presencialmente dentro del grupo (hasta el momento en que abandone ese empleo) pero no logrará una dosis de rapport suficiente para hacer su estadía en ese grupo algo satisfactorio. En la otra circunstancia, ud puede no pretender ser diferente y adaptarse a la dinámica del grupo y pertenecer no sólo artificialmente al mismo, sino naturalmente. Ahí se dará uno de dos resultados: decepción ya que ud. se ha rebajado al nivel de grupo (siendo que cuando ingresó se consideró superior) o con un alto grado de satisfacción porque se ha superado hasta alcanzar a sus loables compañeros (siendo que ud se considerara inferior). En este segundo caso, las pruebas evidencian que también el resultado será negativo, ya que cuando llega un agente externo a un grupo y se logra superar hasta adaptarse a las condiciones propias de la dinámica grupal, se va a crear un rechazo por parte de los miembros de este grupo, bajo la queja de alguien que se cree suficientemente igualado como para ingresar a un grupo y con menos tiempo igualar sus habilidades a las de quienes llevan mucho tiempo ahí.
Todos los productos de esta matriz, llevan a un resultado negativo. Esto pone a dudar sobre la sociabilidad del ser humano o si de efectivamente pese a ser un ser social, eso es una condición benefactora para su condición o si simplemente estamos condenados a ser sociales, mientras que la relación social bajo ninguna circunstancia puede llevar a resultados positivos al largo plazo, aunque causar eso si, pequeñas satisfacciones momentáneas (lo que nos llevaría a verificar si queremos vivir una vida tipo carpe diem o si realmente queremos preocuparnos por cosas con verdadera relevancia, y que trasciendan las nimiedades de un día o una pequeña actividad). En fin, parece que somos otra vez esclavos de la circunstancia. Estamos obligados a ser sociales y a relacionarnos, evitarlo sería encerrarnos y recluirnos, lo cual lleva a un inevitable sufrimiento, o podemos decidir relacionarnos y sufrir también las consecuencias de las inevitablemente fracasadas relaciones interpersonales –las que son productos del ingreso a una dinámica social-. Por otra parte, podremos conformarnos con las relaciones temporales, con fines meramente hedonistas y debilitar nuestro espíritu con irrelevancias. De cualquier manera, estamos condenados a la insatisfacción.
lunes, mayo 12, 2008
Más sobre Mai 68
Mayo 68
11/05/2008 LLUIS XABEL Alvarez
Cada década conmemorativa cambia la significación de Mayo del 68, como es de rigor. Hace diez años la memoria del Mayo del siglo XX aún era treintañera e indecisa: se ignoraba si el Mayo Francés había sido una verdadera revolución que falló o una algarada falsa y juvenilista. En España, además, había un gobierno de derechas y la cifra 1998 invitaba más bien a reflexiones caseras. Pero ahora Mayo-68 tiene cuarenta años. Sus personas protagonistas son ya sesenteras y setenteras: están en edad de dar consejos. Por otra parte estamos en el siglo XXI y eso parece que anima a un análisis de mayor claridad global: se vincula el Mayo de París con Vietnam, con la Primavera de Praga, con la masacre mejicana en La Plaza de las Tres Culturas, con las muertes violentas de personalidades como el Che Guevara, Martín Luther King o Bob Kennedy. Ahora se ve cómo alumbró aquel Mayo una rebelión definida contra el equilibrio propio de la posguerra: el estado se había hecho más generoso y más rígido, más interventor y más gendarme. En el mejor de los casos la posición del poder podía describirse con la aguda fórmula de Marcuse: "tolerancia represiva". A los ojos de la generación más joven el capitalismo y el comunismo, aparentes enemigos, formaban juntos el ente siniestro que los dirigentes estudiantiles empezaron a llamar ´el Sistema´. Y esto hasta hoy. Se imponía la acción de la libertad y la libertad de la acción y eso era, básicamente, antitotalitario. El panfleto ´situacionista´ de Guy Debord La sociedad del espectáculo inspiraba los graffiti del Barrio Latino con su sentencia de que la destrucción de la propiedad por el estalinismo había hecho del Partido "el propietario del proletariado". De ahí surgiría, a la contra, el ´semáforo´ sesentayochista: el nuevo socialismo, el feminismo y el ecologismo. Esto es doctrina común hoy aunque no sin controversia y sin restos duros (el terrorismo, por ejemplo). Pero me gusta señalar de Mayo del 68 un factor que es pedagógico y que no suele destacarse: la benéfica mezcla. En las aulas de aquí como en las de La Sorbona se entusiasmaron y se amaron los retoños de la burguesía y los de la clase obrera. Y esa fusión de conceptos y de cuerpos preparó el ´humus´ de una mejor convivencia y de una democracia renovada. Las mismas que hemos de esperar de la próxima y santa mezcla intercultural que estamos encarando.
sábado, mayo 10, 2008
Historia del logo de China 2008
miércoles, mayo 07, 2008
Miedo, aversión y el fallido movimiento contracultural
We are all wired into a survival trip now. No more of the speed that fueled that 60's. That was the fatal flaw in Tim Leary's trip. He crashed around America selling "consciousness expansion" without ever giving a thought to the grim meat-hook realities that were lying in wait for all the people who took him seriously... All those pathetically eager acid freaks who thought they could buy Peace and Understanding for three bucks a hit. But their loss and failure is ours too. What Leary took down with him was the central illusion of a whole life-style that he helped create... a generation of permanent cripples, failed seekers, who never understood the essential old-mystic fallacy of the Acid Culture: the desperate assumption that somebody... or at least some force - is tending the light at the end of the tunnel.
Hunter S. Thompson, Fear and loathing in Las Vegas. 1971
martes, mayo 06, 2008
FUUUUUUUUUUUUUUUUCK
lunes, mayo 05, 2008
La responsabilidad social del sector privado
En días recientes hemos presenciado cómo distintos estratos del gobierno han intervenido en la regulación diferentes actividades económicas presuntamente privadas. La decisión del Ministerio de Salud de clausurar el restaurante “La Princesa Marina” por no acatar las medidas correspondientes, o la reciente regulación en materia de casinos son ejemplos de ello, a lo que muchos han respondido criticando una acción estatal que según ellos pretende decirle a los ciudadanos que deben o no deben comer, y si deben o no deben jugar en los casinos, algo que -según ellos- limita una decisión que únicamente corresponde al individuo. Es importante analizar este asunto no sólo desde la perspectiva del consumidor, sino desde el productor, para entender la responsabilidad social que este posee a la hora de proveer un producto o servicio.Por ahí de la década de los 70s, el entonces presidente José Figueres, escribía en su famoso ensayo “La pobreza de las Naciones” una concisa afirmación sobre lo público y lo privado cuando decía “…la expresión “productor privado” cada día tiene menos sentido. Todo productor sirve al público, salvo el caso en que produzca sólo para su propio gasto y no venda nada a otros.”
Esta afirmación obtiene su profundidad en la medida que analizamos si un productor –dentro de una perspectiva económica- o un individuo –desde la social- se encuentra en potestad de tomar decisiones que afecten únicamente a sí mismo, y no debe tomar en cuenta ningún otro agente externo a la hora de actuar. Más importante aún, si la responsabilidad que tiene a la hora de efectuarlas, es únicamente una responsabilidad consigo mismo o para con el resto de la sociedad.
El ser humano en su esencia es un ser social, y dentro de la dinámica social en que interactúa sus decisiones pocas veces incumben únicamente al individuo en cuestión. Las decisiones que un padre de familia tome no sólo le afectan individualmente, sino que pueden determinar la vida aquellos con quienes mantiene una relación de dependencia, tanto económica como afectiva. La decisión de un ciudadano de consumir drogas o caer en el vicio del juego, puede tener a la larga importantes efectos emocionales y económicos sobre la sociedad misma y en especial la vida de sus más cercanos, lo que introduce el concepto de afección o empatía, factores exentos en la perspectiva de aquellos que desean atribuir las consecuencias de un acto únicamente al individuo que las ejecuta.
Estos asuntos cobran mayor importancia cuando lo vemos dentro de una perspectiva económica. El productor que desea vender sus servicios, los vende a cualquiera interesados en comprarle, es decir, su comprador es el público y por lo tanto la orientación de su actividad es hacia lo público, a la sociedad en su totalidad y la responsabilidad de sus decisiones no sólo atañen a él, sino hacia todo aquel que pueda comprarle su producto. ¿Tiene responsabilidad únicamente consigo mismo, o con toda la sociedad, aquel productor que vende alimentos sin cumplir las medidas sanitarias correspondientes o que promueve peligrosos vicios como la bebida o el juego? Otro ejemplo importante es el de los mercados de valores, desde la venta o compra de divisas hasta los mercados accionarios. Un inversionista que con un porcentaje mayoritario de acciones de una empresa decide súbitamente deshacerse de ellas, no puede decir que su acción únicamente le atañe a él, ya que esta venta puede tener efectos incalculables en los empleos y en las inversiones de miles de personas.
En efecto, un consumidor en la mayoría de casos posee la suficiente información para estar en capacidad de decidir sobre el producto que desee consumir, pero bajo este principio, no podemos dejar exento de responsabilidad a un productor –que se guía únicamente por criterios de costo-beneficio- sobre lo que vende al mercado y en este campo es donde el gobierno debe actuar como regulador de las relaciones económicas, para evitar familias destruidas víctimas del alcoholismo, el juego o el resto de drogas y pacientes en las clínicas médicas intoxicados por comida defectuosa, antes que el mismo mercado –como debería hacer naturalmente- corrija estos defectos propios del mismo.
domingo, mayo 04, 2008
Mes de conmemoración del Mayo Francés
Más allá de posiciones, cumplimos este mes los 40 años del Mayo Francés, un mes que forjó la personalidad y la vida de una juventud francesa en la ciudad del mundo: Paris. Y que nos da una clara enseñanza de por donde va la humanidad, hacia donde va y la circularidad de su singular historia.
Aquí va un artículo inicial al respecto.
Visiones de infancia del Mayo 68 francés
por Elizabeth Burgos
viernes, 2 mayo 2008
Cada diez años se repite en Francia el ceremonial mediático de la conmemoración de las revueltas estudiantiles de mayo 1968. Todavía se encienden los debates acerca de si fue o no una revolución, o si en realidad marcó el comienzo de la decadencia de Francia. Este fue incluso uno de los argumentos de la campaña electoral de Nicolás Sarkozy, que entre otras promesas, ofrecía acabar con el espíritu de mayo 68, sin percatarse que su modo de ser, su estilo de vida, su personalidad, han sido modelados por el estilo de mayo 68, y muchos consideran que son el reflejo cristalino del comportamiento de esa generación.
Aunque repetitivo, porque la imágenes de las barricadas siempre son las mismas, cada celebración de mayo 68 tiene su singularidad; incluso, ya podría hacerse la historia de las conmemoraciones de mayo 68. Se agregarían datos y visiones inéditas, se podría percibir cómo se van moldeando las versiones de los acontecimientos, cómo van surgiendo otros ángulos de visión, otras perspectivas de juicio acerca de esos acontecimientos que todavía intrigan; es una historia demasiada inmediata como para que la historia la acoja en su lecho.
En realidad el mayo 68 francés fue un fenómeno tan relacionado con la era mediática, que muchos de sus protagonistas más descollantes lo convirtieron en una rentable empresa de comunicación y han mantenido desde entonces una visibilidad mediática, lo que les ha permitido imponer su propia versión de los hechos. Quien se atreva a esgrimir un referente ligeramente contrario a la versión canónica, sufrirá todo el rigor de los guardianes del culto. Un dato altamente demostrativo; en Francia, muchos de los protagonistas del 68, ejercen hoy cargos de poder en los estratos claves de la sociedad. La novedad es que esta vez una elite revolucionaria no desplazó a la que estaba en el poder para ocupar su lugar, sino que pasó a compartirlo con ella. Tal vez en ello radica la fascinación que ejerce el mayo francés. Lo que en otros momentos históricos hubiese tenido el coste de la sangre, aquí no hubo necesidad, puesto que se trataba de hijos, exigiendo igualar de manera precoz el estatus que detentaban los mayores, que dado su origen de clase, de todas maneras alcanzarían. En Francia se trató de un pacto de generaciones, puesto que Charles de Gaulle había absuelto a Francia de la culpabilidad de la colaboración decretando que todo el pueblo francés se había opuesto al invasor nazi. En otros país europeos, en Italia, en Alemania, los rebeldes recurrieron a la radicalidad y al asesinato. Como si esa juventud, aparte de la fascinación romántica de la violencia, necesitara de un rito sangriento para lavar los crímenes cometidos por el nazismo en Alemania, y por el apoyo de masas que tuvo el fascismo en Italia; actitudes eminentemente activas, mientras que la de Francia, la invasión nazi fue la de la aceptación de un hecho consumado, y en ello radica la diferencia en el comportamiento de los rebeldes en esos tres países. El gobierno colaboracionista de Vichy del Mariscal Petain, por el mismo hecho de tratarse del héroe de la Primera Guerra Mundial, generó una situación suficientemente ambivalente como para que los franceses observaran una tensa calma, hasta que luego fue tomando cuerpo un movimiento de resistencia, bastante minoritario, por cierto, luego la versión forjada por de Gaulle, que le adjudicaba el heroísmo de unos cuantos, a toda la nación, así contribuyó a preservar el orgullo de su pertenencia a la nación, tan hondo en los franceses.
De allí que entre las motivaciones que animaban a aquellos jóvenes, había el deseo de desquite de una generación nacida después de la Segunda Guerra Mundial que no había sido ni víctima del nazismo ni había participado en la resistencia contra éste. Los había de dos categorías: aquellos animados por el deseo de cumplir con un gesto heroico para resarcirse de la falta de heroísmo de los padres, simpatizantes del régimen de Vichy. Y los que los movía el deseo de rendirle homenaje a los familiares que habían resistido contra el invasor nazi, o que habían perecido en deportación, demostrándoles de que eran también capaces de actuar como ellos lo habían hecho; ser dignos de ellos. En una entrevista televisada, un, entonces, joven universitario, de padres judíos, que había decidido ir a trabajar en una fábrica de autos, como lo hicieron muchos maoístas para demostrar ser consecuentes con sus ideas, porque en lugar de “dirigirse a los obreros, se debía ir a ellos”, contó que una noche soñó con el plano de la fábrica Renault en donde trabajaba, sobre el cual se superponía el plano de del campo de concentración de Auschwitz en donde habían sido deportados sus padres. (En ese sentido, es notable el número de hijos de judíos entre los líderes del mayo francés). También actuaba, por supuesto, la relación mimética que se tiene en Francia con las barricadas de 1848 y las de la Comuna de París, figuras míticas a las cuales siempre se recurre en París cuando la sociedad quiere expresar su descontento. En ese sentido, parece que París es la ciudad del mundo que bate el record histórico de revueltas populares.
También actuaba el mimetismo con las guerrillas en América Latina, la figura del Che Guevara, en particular, la Revolución Cultural china. Tal vez la izquierda francesa, porque ya tiene saldada su deuda con la revolución, puede permitirse el privilegio de idealizar en la distancia a los dictadores clasificados de izquierda. La de la izquierda francesa, es una relación imaginaria, una suerte de ensoñación literaria muy en acorde con la cultura francesa en la que el imaginario literario ocupa un lugar preponderante. Lo carteles más artísticos del Che Guevara, de Mao, de Ho Chi Mihn se elaboraron en París, pero salvo un grupo muy reducido, el Grupo de Acción Directa, que logró asesinar a un banquero, a nadie se le ocurrió imitarlos. Los “exsesentaichescos” del mayo francés, no sufren del agobio de la culpabilidad de las manos manchadas de sangre, como los ex de las Brigadas Rojas italianas, o los del Ejercito Rojo alemán. Al contrario, los “antiguos combatientes” del mayo francés se les encuentra muy bien situados en el establisment; en los partidos políticos, en los medios de comunicación, en la administración, en editoriales y en la educación nacional. Un ex jefe del servicio de orden de un grupo trotskista es hoy miembro del Senado.
No obstante, el cuarenta aniversario de Mayo-68 es una fecha singular; pese a los escenarios establecidos de antemano, el hecho de que aquellos que vivieron y fueron actores de los acontecimientos ya han pasado de los sesenta y sus hijos de los cuarenta, le ha dado una connotación inesperada. Han alcanzado edades en que los acontecimientos comienzan a percibirse con el color sepia de las viejas fotografías de familia y los hijos a osar expresar sus experiencias de “víctimas” al lado de padres que vivían un período intenso de cuestionamiento, una especie de adolescencia tardía, poco indicada para la crianza de niños de corta edad. Convertidos en conejillos de india de los exabruptos ideológicos de sus progenitores, vivieron una infancia poco común.
Precisamente, entre los incontables ensayos, memorias y libros de imágenes que abarrotan las librerías parisinas sobre Mayo-68, el que me ha parecido el documento más original, pese a su carácter modesto si se le compara con el resto de la producción, es un narración autobiográfica y a varias voces, que termina siendo colectiva, porque narra la visión que tienen hoy de sus padres, los hijos de los líderes de mayo 68.
Le jour où mon père s’est tu, [1]o El día en que mi padre dejó de hablar, es el resultado de una encuesta que Virginie Linhart, se propuso escribir sobre los “maos”, y sobre el silencio de su padre que un día, cuando ella tenía quince años, sin que mediara explicación alguna, se sumió en el mutismo. Hija de Robert Linhart, miembro de la Unión de Estudiantes comunistas, (1964) crítico de la línea oficial “revisionista” del PCF, es excluido y funda la Unión de Jóvenes Comunistas, marxistas leninistas y se convirtió en uno de los líderes de mayor influencia del izquierdismo pro chino francés.
Egresado de la célebre Escuela Normal Superior, fue uno de los alumnos más brillantes, alumno predilecto, de Louis Althusser, figura tutelar del grupo que en el seno del comunismo conformó la tendencia maoísta que se enfrentó al “revisionismo” pro-soviético del PCF. (Una mañana de 1988 Louis Althusser estranguló a su esposa Helena; acontecimiento sobre el cual se guarda hasta ahora un silencio púdico, no cuadra con la imagen de la izquierda festiva que se ha impuesto, de allí que no se haya analizado la repercusión, la correlación y las consecuencias de este hecho traumático en la izquierda surgida del 68.)
Linhart, fiel a su radicalismo, fue también el iniciador del movimiento que envía a los intelectuales a trabajar como obreros para que propagaran la revolución en las fábricas. Abandona la brillante carrera de profesor que tenía por delante, y el puesto que le correspondía en la elite intelectual por su condición de “normalien”, - egresado de la célebre Escuela Normal Superior – e integra la fábrica de autos Citroën como obrero especializado, para llevar al seno mismo de la clase obrera, el mensaje de la revolución. Pronto se percató de su visión imaginaria de la clase obrera y de la poca receptividad de ésta por los preceptos revolucionarios forjados en los áridos laboratorios teóricos del marxismo althusseriano. Publicó un libro sobre esa experiencia que fue un best seller en su época, L’Établi.[2] Se decía el movimiento de “establecimiento” en las fábricas, de allí el término de “establecido”.
Así expresaba Linhart su credo en el número 15 de Les Cahiers marxistas-leninistes que fundara en 1964:
“(…) llevar una lucha ideológica intransigente contra la ideología pequeño-burguesa y su cómplice revisionista, contra la ideología pequeño-burguesa, particularmente pacifista, humanista y espiritualista…Crear una universidad roja que se ponga al servicio de los obreros más avanzados, de todos los elementos revolucionarios.”
Los acontecimientos de mayo-68 lo sorprenden en el hospital aquejado de un primer incidente depresivo. ¿Fragilidad psíquica o lucidez extrema? Como lo deja entrever uno de sus antiguos compañeros de lucha. [3]La crisis que sobrevino en el movimiento maoísta tras los acontecimiento de mayo fueron devastadores para muchos de sus miembros, y por supuesto para Linhart en tanto que líder; divididos entre aquellos que lo consideraban como un movimiento pequeño burgués sin relación con la clase obrera y los que no querían quedarse fuera del juego. Se divide el maoismo y Linhart adhiere a la Izquierda Proletaria, de allí, el trabajo en las fábricas y demostrar así, su divorcio con la izquierda pequeño-burguesa.
Linhart tuvo una fase brasileña al relacionarse con el exilio brasileño en París, en particular con el entorno de Miguel Arraes, ex gobernador de Pernanbuco. Cuando éste regresó a Brasil, Linhart lo acompañó. De su estadía en el país publicó Le sucre et la faim , una encuesta sobre los obreros agrícolas de las plantaciones de caña de azúcar.
Luego de la tragedia protagonizada por Althusser, Linhart emprende, tal vez su última gran batalla de activista político. Realiza una encarnizada lucha para que se admitiera la irresponsabilidad jurídica de Althusser, su padre espiritual e inspirador, y fuera declarado en estado de demencia en el momento en que estranguló a su esposa Helène y se librara del juicio y de la cárcel. [4]Agotado física y psíquicamente, Linhart intenta suicidarse. Es cuando desaparece y nadie explica a su hija de quince años lo sucedido. Tras un largo período en coma, volvió a la vida, pero observando un mutismo absoluto.
Al principio Virginie Linhart pensó entrevistar a los compañeros de su padre, los antiguos “maos”, finalmente, un encuentro inesperado con el hijo de un ex dirigente, le hace caer en cuenta, que su encuesta debe girar en torno a los hijos, que como ella, vivieron las mismas experiencias, desde el ángulo de observadores y de actores pasivos, desde la cuna, cuando despertaban al mundo y aprendían a mirar. Es el testimonio desde ese ángulo inesperado, lo que hace que esta autobiografía a varias veces constituya un documento entrañable.
La originalidad de la narración radica en la polifonía que encierra la memoria de estos jóvenes, hijos de líderes comprometidos a tiempo completo en un proyecto revolucionario. La visión que hoy tienen acerca de una infancia que fue excepcional por las experiencias que les tocó vivir a instancias de sus padres. Al tratarse de un movimiento, que sobre todo era de orden cultural, de cuestionamiento de las costumbres que regían la vida social, el núcleo familiar fue convertido por los jóvenes rebeldes, en laboratorio de experiencias, los conejillo de indias, por definición fueron los hijos. A medida que se van escuchando las voces de los hijos de los líderes, Virginie Linhart nos hace escuchar también la suya, y así se van juntando las piezas de un rompecabezas cuya figura inconclusa la perseguía. Virginie Linhart, para deshacerse de su fardo, necesitaba compararse, corroborar que ella no era la única, que se trataba de un hecho real que ella quería contar “no como la cuentan los libros”. Cada capítulo es una narración a dos voces. Así van surgiendo los episodios que vivieron en su tierna edad aquellos niños que no eran “lo primero en el orden de prioridades de los padres” pues éstos tenían otra misión que cumplir (todos emiten esa queja). La vida en comunidad, en pleno campo para aquellos , más radicales que habían optado por volverse campesinos, e ir a vivir en comunidad, en donde desaparecía la vida en pareja; los divorcios de los padres que forzosamente terminaban por ocurrir. Las angustias de las noches, cuando los padres ocupados en reuniones exteriores los dejaban solos porque “tener una baby sitter era burgués”. El varoncito que desde su cama escucha las reuniones de su madre con sus amigas feministas que decretan que a los “violadores se les debe emascular” y el terror que le suscitó esa imagen. Pero la militancia de los padres no es todo; luego les tocó la experiencia de vivir el periodo de crisis que sobrevino cuando concluyó la experiencia. Cuando lo imaginario da paso a las terribles noticias de los millones de muertos causados por la Revolución cultural China, y por si fuera poco, los millones causados por los Jemeres Rojos. Y hasta de Cuba llegan noticias de persecuciones a poetas y a homosexuales.
Lo más notable de la narración de estos hijos de mayo 68 es cómo lograron estructurar su personalidad, forjando una imagen a contrario de la de los padres, escogieron puntos de interés profesionales totalmente reñidos con la ideología de los padres, y lograron sobrepasar el pesado legado del 68. Pese a todo, la mirada que arrojan sobre las vidas de sus padres es serena; no se percibe en ellos sentimientos de reproches, ni de culpa hacia sus progenitores. Al contrario, han alcanzado una madurez que les permite juzgarlos sin resquemor. Incluso los admiran por su inteligencia, “porque pasaron su juventud leyendo, estudiando, reflexionando”, porque siguen siendo activos y son “competentes” por lo que “merecen estar allí en donde están”. Les otorgaron una percepción del mundo que hoy agradecen, una sensibilidad hacia lo que sucede a su alrededor. Se les percibe depositarios de una experiencia que les ha procurado una manera de abordar la vida de manera pragmática, racional, en donde no hay cabida para las utopías. Ejercen profesiones completamente alejadas de las de los padres y sobre todo, le conceden mucho tiempo a la educación de sus hijos, y la política no ocupa ningún espacio en sus vidas, pero poseen un sentido crítico muy desarrollado. Para algunos todo no fue color de rosa en el plano familiar, íntimo, sienten que fueron sacrificados y que lograron sobreponerse gracias al psicoanálisis, pero ninguno se sitúa en la postura de la víctima. Y agradecen que sus padres establecieron el diálogo transgeneracional.
En su conclusión, Virginie Linhart deja claro que su propósito no es hacer coro con los que atacan el legado del 68, más bien da una demostración del “esprit” del 68, dándole libre curso a la palabra de los entrevistados, a la suya propia, sin emitir el mínimo vestigio de querer culpabilizar a nadie, y es la tónica de todos los que en el libro se expresan.
Ella no reacciona ofendida cuando Bernard Henry Levy, haciendo la crítica del maoísmo, al cual él también perteneció, escribió recientemente que Robert Linhart estaba loco, al igual que lo estuvo el maestro de todos ellos, Althusser. Al contrario, el hecho que fuese escrito, verbalizado por primera vez, que su padre estaba aquejado de una enfermedad psíquica, parece haberla tranquilizado porque fue como una luz que le dio la clave de la conducta de su padre. Enfermedad de la cual ella tuvo la prueba, pues gracias a una anestesia debido a una operación, éste salió sorpresivamente de su mutismo y se convirtió un personaje hiperactivo, hasta llegar al delirio. Afectado de una crisis manico-depresiva, mezcla de humor, fantasía, delirio, inteligencia, se hizo insoportable. Dejó de dormir, fue necesario la cura de sueño y así volvió a su mutismo de antes. Virginie Linhart concluye diciendo que ahora sabe lo que se esconde detrás del mutismo de su padre. No existía confrontación alguna con sus compañeros, simplemente ellos optaron por “seguir estando presentes, a exponerse políticamente, literariamente, mediaticamente”. No compartían la misma problemática, ellos, simplemente, continuaron su ruta. Mientras que su padre tuvo que bifurcar para no compartir su vida entre la vida pública y el hospital psiquiátrico. Ella considera que dentro de su enfermedad, su padre demostró poseer una gran sabiduría.
Y como ella sigue siéndole fiel al lema “prohibido prohibir”, no les reprocha a quienes fueron héroes de su infancia que hoy adhieran a la mayoría en el poder, incluso, sean ministros; simplemente opina, como en el mejor momento de mayo-68, que es sorprendente, pero que “todo es posible”.
Ahora sabe lo que significa el silencio de su padre, no es por ello que la hará sufrir menos, pero lo toma por lo que es: “una condición sine qua non de su equilibrio”.
Al término de la lectura de este libro, la sensación que deja al lector es el de penetrar en la gestación de una nueva cultura de la infancia. Nada de momentos idílicos, de nostalgias enfermizas, en cambio demuestra una lucidez pasmosa, hacia su propia generación y hacia la de sus padres. Si nos atenemos a la narración de estos vástagos de la elite izquierdista, en la transformación del imaginario de la infancia, si parece innegable que mayo 68 significó una revolución.
[1] Editions du Seuil, Paris, 2008
[2] Editions de Minuit, Paris, 1878.
[4] Louis Althusser fue recluido durante un tiempo en una clínica psiquiatrica. A su muerte, ocurrida en 1992, vivía en un apartamento en donde recibía la visita de sus amigos y ex alumnos.[3] Ráphaël Sorin, Libération, 25/03/2008
sábado, mayo 03, 2008
¿Será la solucón de Irak tan fácil como salirse?
O'REILLY-CLINTON INTERVIEW SHOWS DEM FLAW
By DICK MORRIS & EILEEN MCGANN
Published on FOXNews.com on May 2, 2008.
Bill O'Reilly asked Hillary Clinton the key question about the war in Iraq: What happens if we pull out and the Iranians move in? She talked around the issue, but never gave a convincing answer to O'Reilly's question. She said she would replace force with diplomacy. But, as Frederick the Great said, “Diplomacy without force is like music without instruments.” If our troops are long gone from Iraq, the Iranians will snub our diplomacy and laugh at our entireties. They will add Iraq to their other trophies in the region: Syria, Lebanon and Gaza.
Hillary's inability to answer O'Reilly's question reveals a larger flaw in the Democratic arguments as the election approaches. Obama will be the Democratic nominee (take that to the bank). How will the Iraq War play in the race? On the surface, it would appear to be a disaster for the Republicans. With American deaths now over the 4,000 mark and the seriously wounded at around 15,000, we are sick and tired of this war. It has destroyed George W. Bush and could well do the same to John McCain.
But maybe not. McCain's position is simple: win in Iraq. The experience and the success of the past year indicate that it may be quite possible to do so. But, whatever you may think of it, his is a simple solution.
If, by some chance, Hillary is the nominee, then the same problem will land in her lap and she showed in trying to parry O'Reilly's thrust, that she won't be any better at answering the doubts than Obama would be.
The truth is that the Democrats are cashing in on a mindless impatience with Iraq and an unwillingness to think through the consequences of pulling out. They are capitalizing on an emotional “no” in reaction to the war. But when the alternatives are carefully explained and examined, as they will be in a presidential debate, they are not going to embrace the answers Obama or Hillary will have to the “what ifs.” They will see the Democratic position as extremist and unworkable and will come to see the Democratic candidate who is pushing them as unprepared and unrealistic. If the candidate is Obama, their concerns will resonate with their perception that he is inexperienced and doesn't know his way around foreign policy. This will raise more and more doubts about his ability to lead us in a time of crisis.
This unholy mess in Iraq, which has almost destroyed the Republican party and has destroyed the Bush presidency, may yet rebound and work against the Democrats in the election this year.













The Age of Turbulence




